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miércoles, 16 de noviembre de 2011

EL CAFÉ DE LA LUNA Y EL TEATRILLO DE BUENAVISTA.

La plaza de Soledad Torres Acosta o plaza de la Luna como se conoce habitualmente, no existió hasta 1969 año en que se derribó el palacio de Monistrol o de Sástago, que de ambas maneras fue conocido según el apellido de los sucesivos propietarios que vivieron en el mismo. Junto con el palacio desaparecieron también las viejas casonas que formaban el callejón de Tudescos, una de las cuales había sido utilizada como hospedaje por el incruento bandolero madrileño Luis Candelas Cajigal (1804-1837).


Fuente: Urbanity.es (Principio de los años 70 del siglo XX).
La fotografía está tomada desde la c/ de Silva y muestra la entrada al aparcamiento que se construyó tras el derribo del Palacio de Monistrol.
                                          
   
El palacio de Monistrol fue construido en el siglo XVII con fachada principal en la calle de la Luna, estando sus laterales en la calle de Tudescos y en la de Silva. En el siglo XVIII fue remodelado para albergar el primer Banco Nacional de San Carlos (antecedente del Banco de España) y en el XIX se abrieron locales a puerta de calle para alquilar, instalándose entre otros negocios el Café de la Luna y el Teatrillo de Buenavista.



El café de la Luna tenía su entrada por el número 11 de la calle que le daba nombre y hacía esquina con la de Tudescos. Ya en el año 1848 hay noticia de su existencia, describiéndolo como un lugar espacioso y agradable que contaba con buenas mesas de billar y una exquisita leche merengada, famosa en todo Madrid.


Fotografía: M.R.Giménez (2011)
Aspecto actual de la plaza. Se ve la cúpula de la iglesia de San Martín y el edificio de los cines Luna, que hace esquina con la Corredera Baja. En el mismo lugar donde hoy está el quiosco y sus sombrillas estuvo el café de la Luna.
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El 17 de octubre de 1864, tras una profunda remodelación, los periódicos anuncian que vuelve a abrirse el café de la Luna; se han tirado los viejos muros que dividían sus dependencias, siendo sustituidos por columnas de hierro colado, tan de moda en todos los cafés de la época, lo que sin duda contribuiría a dar mayor luminosidad al local.



Joaquín Hevia fue creador y dueño del café de la Luna. Era un personaje muy conocido entre los parroquianos de todos los cafés del centro de Madrid, así como entre las muchachas que ejercían la prostitución en la zona, a las que trataba con bastante afecto.   Pero en mayo del año 1890 se convirtió en la víctima del famoso “Crimen de la calle de la Justa” acaecido en el número 30 de la que hoy se llama de los Libreros y antes de la construcción de la Gran Vía fue conocida como calle de Ceres.



Tras el cierre del café un último negocio se ubicó en el local de la esquina de la calle de la Luna con la de Tudescos, antes del ser derribado el palacio de Monistrol: Almacenes Eleuterio. Su publicidad lo subtitulaba “De la Ceca a la Meca” porque tenía otra sucursal en la calle de Fuencarral, número 18, a la que llamaban la Meca. Era propiedad de Eleuterio Martínez y fue inaugurado el 11 de enero de 1909. Los anuncios de la prensa del momento utilizaban como referencia de ubicación, para los clientes de los nuevos Almacenes Eleuterio “Luna, 11, en lo que fue el café de la Luna”. Confeccionaban prendas de vestir, trajes de comunión, vendían tejidos, pasamanería y todo lo necesario para tapizar.


Fuente: Urbanity.es (años 60 del siglo XX)
Fachada del Palacio de Monistrol y su torreón; calle de la Luna esquina con calle de Tudescos. Se aprecia el rótulo de CECA, en la esquina superior izquierda, de los Almacenes Eleuterio.



En la esquina opuesta del palacio de Monistrol, con entrada por la calle de Silva, número 46 se encontraba El teatrillo de BuenavistaBuena-Vista, que de ambas formas solía anunciarse. Fue inaugurado el 14 de noviembre de 1830 por Mr. Pierre de París. Este empresario primero lo había instalado en un local del número 40 de la vecina calle de Jesús del Valle, que pronto quedó pequeño para la gran afluencia de público que congregaba el espectáculo y por ese motivo trasladó su teatrillo a la de Silva, al ser este un local con mayores dimensiones.



En un primer momento era un teatro mecánico que tan sólo abría durante las fiestas navideñas exponiendo un nacimiento con piezas articuladas, no siempre fieles a la historia; de esta manera se veía santiguarse a los pastorcillos que iban camino del Portal o como navegaban fragatas por el río mientras disparaban sus cañones contra el castillo del rey Herodes quien, a su vez, contestaba haciendo fuego con los suyos. Más adelante el espectáculo fue variando los números y, en un anuncio en prensa del 28 de noviembre de 1830 se puede leer que la función consistiría en “bailes de figuras mecánicas y una exposición de tres cuadros en los que se vería la aurora en las cercanías de Ginebra y en la que un cazador mata a un venado, una vista de París y otra de la ciudad y el puerto de Barcelona”. 



En 1832 el pequeño teatro se convierte en otro de grandes dimensiones. Es inaugurado un nuevo teatro Buenavista con capacidad para 296 asientos y un escenario de 21 pies de fondo por 20 de ancho, dedicado a representar obras de teatro y operas italianas. También era alquilado por grupos de actores aficionados, para sus representaciones.

           

Tal vez la proliferación de teatros nuevos en Madrid, elegantes y espaciosos, situados en calles más transitadas en donde ver y dejarse ver, supusieron la caída del Buenavista que cerró sus puertas en la década de los años 70 del siglo XIX. En mayo de 1876 se anuncia la venta de “todo el escenario completo con telones, bastidores, decoraciones, butacas, sillones, sillas y demás mobiliario correspondiente al antiguo teatro de Buenavista, calle de Silva, 46. Portería darán razón”



Fuentes:

Hemeroteca de la B.N.E.
Urbanity.es


6 comentarios:

  1. Siempre pensë que Luis candelas se movia por la zona del rastro

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  2. No sabia que una plaza tan fea ahora hubiese tenido un palacio asi, que debia ser muy bonito.es una pena que lo tiraran. Me encancata enterarme de cosas de mi barrio.

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  3. Luis Candelas nació en Lavapiés, pero vivió en la calle de Tudescos, 5, muy cerca del palacio de Monistrol. Fue una verdadera lástima que demolieran el palacio, que contaba en su decoración con cerámica de Daniel Zuloaga aportada tras su última remodelación. Hoy no se hubiese consentido que lo tirasen.
    Gracias por vuestros comentarios.

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  4. Charo, como te dije tenía previsto mandarte más comentarios sobre tus entradas que me faltaban por leer pero veo que no te los has tomado muy bien. Te aseguro que los he enviado con la mejor intención y con la voluntad de compartir con todos el conocimiento sobre Madrid que es lo que nos mueve. Seguiré leyendo tu trabajo con gusto, creo que junto con el blog de Manuelblas son los mejores.
    Si me permites una sugerencia las citas no son para demostrar nada sino para favorecer una consulta o confrontar fuentes que es como más se aprende, te recomendaría que las indicaras también en el texto (como hace Manuel) y no sólo en las imágenes.
    Como tenía previsto comentarte algunas cosas sobre esta entrada te mando una última aclaración. Los nombres de Sástago y Monistrol de este palacio no son apellidos sino títulos. Sástago es una localidad de Zaragoza y Monistrol de Noya de Barcelona. La Casa de Sástago es una de las más importantes entre los linajes históricos de Aragón y su apellido primogénito es Alagón y el título de Monistrol no tiene mucha raigambre histórica y debió emparentar tardíamente con la Casa de Sástago y su apellido primigenio es Dusay. Los títulos y escudos no suelen corresponder ni representar a un mismo apellido. No lo he consultado y tampoco es éste el sitio para un estudio genealógico. Pensaba comentarte algunas cosas más sobre la conformación de la plaza de la Luna pero no me extiendo más.
    Un saludo, como siempre. Rafa

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  5. Rafa, agradezco tu intención a la hora de compartir en mi blog tus amplios conocimientos sobre Madrid. La perplejidad surge con tu afirmación respecto a que, según escribes, no lo he “tomado muy bien”: Ninguna de mis respuestas sugieren la más mínima insinuación al respecto; tampoco a título personal, ya que ni siquiera tengo tu dirección de correo electrónico y desconozco tu identidad.
    Por último, aclarar que el blog de los “Antiguos cafés de Madrid y otras cosas de la Villa” no pretende ser más que un lugar donde rescatar del olvido a los cafés, lugares y personajes que un día existieron en Madrid y de los que ya nadie se acuerda. En ningún caso ambiciona ser la crónica exhaustiva sobre la historia de esta ciudad, ya que para eso existen otros blogs y medios de difusión.
    Un saludo.

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  6. Yo tengo unas rejas y balcones de forja que compro mi abuelo, supuestamente de este palacio cuando lo derribaron, estoy buscando fotos del palacio para ver si son las mismas, alguien tiene fotos? En la foto publicada no veo rejas en ventanas.O si alguien sabe algo, puedo mandarle fotos de las mismas.gracias.miguel.

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