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lunes, 19 de diciembre de 2011

CUATRO CAFÉS DE LA CALLE DE FUENCARRAL Y DOS CANCIONES.

Cuando Madrid terminaba en la Puerta de los Pozos de la Nieve (hoy glorieta de Bilbao) y allá por el año 1786, había un café en la misma calle de Fuencarral Alta, en la casa 3, que se “titulaba” Café de las Quatro Estaciones. La prensa del momento nos anuncia en 1788 que dicho café se deseaba traspasar, para lo que había que ponerse en contacto con Ana Turrienzo, probablemente la dueña del local.


Es en el año 1837 cuando la Puerta de los Pozos pasó a denominarse Puerta de San Fernando y más tarde Puerta de Bilbao, nombre que mantuvo hasta su demolición en el año 1865. Por entonces el solar que más tarde ocuparía el número 109 (actual 95) de la calle de Fuencarral y que hacía esquina con la calle del Divino Pastor, estaba ocupado por la “Posada del Huevo”, lugar de hospedaje de los carreteros que de la sierra traían nieve para llenar los pozos que darían el nombre primitivo a esta salida de Madrid. En dicha posada un mozo de cuerda asesinó en 1882 a su hija y a su esposa, propinándose 37 puñaladas posteriormente.


A finales del siglo XIX la urbanización del tramo de la calle de Fuencarral comprendido entre el Hospicio y la glorieta de Bilbao, era un hecho. Las viejas casas habían desaparecido y sobre sus solares se construyeron modernos y elegantes edificios, acogiendo en sus locales nuevas tiendas y cafés. Este es el caso del Café del Reino, situado en la calle de Fuencarral, nº 109 (hoy 95) y que hacía esquina con la calle del Divino Pastor, número 1.


Fotografía: M.R.Giménez (2007)
Calle de Fuencarral esquina con calle del Divino Pastor. Aquí estuvo el café del Reino.
                         

El café del Reino estaba instalado con lujo, según la prensa del momento. El edificio en el que se asentaba se construyó hacia el año 1885 y fue también el escenario de uno de los crímenes más célebres de Madrid, que Benito Pérez Galdós noveló: “El Crimen de la calle de Fuencarral”.


Con dirección a la Gran Vía, la calle de Fuencarral se encuentra atravesada por dos vías que ya aparecen en el plano de Texeira (1656) con el mismo nombre que tienen en la actualidad, la de San Joaquín y la de San Mateo; en ambas estuvieron dos cafés que llevaban sus respectivas denominaciones.


Café de San Joaquín. Abierto en el número 2 de la calle que le puso el nombre (cuya numeración comenzaba a contar a la inversa de hoy) haciendo esquina con la de Fuencarral. Era un café-teatro, dotado de una orquesta cuyo clarinetista tenía fama en todo Madrid y que actuaba bajo la dirección del maestro Sembi y Roselló. Este café tuvo bastante renombre desde su apertura durante la segunda mitad del siglo XIX, pero en 1899 las deudas de su dueño, por valor de 6.263 pesetas, hicieron sacar a subasta pública sus muebles y enseres, por lo que tuvo que cerrar.


Fotografía: M.R.Giménez (2011)
Calle de Fuencarral esquina con calle de San Joaquín. En este local estuvo el café de San Joaquín.
 
           
Café de San Mateo. Situado en el número 2 de la calle de San Mateo, hacía esquina con el número 78 de la calle de Fuencarral. Tenía, como todos los cafés de un cierto lustre, conciertos de piano y violín. Abierto desde los primeros años de la segunda mitad del siglo XIX, cerró sus puertas en 1919 cuando ya se había convertido en un café triste y vacío. 


Foto: M.R.Giménez (2011)
Calle de Fuencarral esquina con calle de San Mateo. Local del café de San Mateo.

                      
Los tiempos cambian y los cafés desaparecen. Un nuevo negocio toma el relevo en la calle de Fuencarral, 78. Los Almacenes San Mateo aparecen en 1925 dedicados a la venta de retales y confección. Su publicidad radiofónica, con una canción muy pegadiza que alababa las excelencias del negocio tanto como las aglomeraciones del público dispuesto a comprar, decía así (dirección URL del vídeo):

https://www.youtube.com/watch?feature=player_detailpage&v=-lOhOhCu7DM

Ramón Perelló Ródenas (1903-1978) fue el compositor de la música y la letra de la sintonía publicitaria de los Almacenes San Mateo. Murciano, republicano y represaliado por la dictadura fue el creador, entre muchas otras, de canciones tan conocidas como “Mi jaca”, “La bien pagá” o “Soy minero”.


Foto: M.R.Giménez
Calle de Fuencarral. Aquí estuvieron los Almacenes San Mateo.


                           
A pocos pasos y en la misma manzana de los Almacenes San Mateo, pero en la calle de Santa Brígida, número 3 estuvo el Teatro Martín.


Construido en 1870 por el arquitecto Manuel Felipe Quintana para el empresario Casimiro Martín, fue un teatro muy conocido en Madrid y dedicado fundamentalmente a los espectáculos del género de la revista.


Larevistamusical.blogspot.com

Al igual que los Almacenes San Mateo, el Teatro Martín también tuvo su popular y radiofónico anuncio.  

De la opereta “Cinco minutos nada menos” compuesta por José Muñoz Román y por Jacinto Guerrero, como cita la propia composición, se extrajo la letra y la música para el anuncio. Esta obra fue estrenada el día 21 de enero de 1944 en el teatro Martín, con gran éxito.


Conchita Santamaría, actriz y vicetiple que actuó en la obra "Cinco minutos nada menos" en el Teatro Martín.

La Revista es en sí misma un gran espectáculo, pero durante los años de la posguerra española acogió a un gran número de actores y actrices que sabiendo actuar, bailar y cantar vieron en este género una gran oportunidad de trabajo. Tal es el caso de Conchita Santamaría, cuya preciosa foto se muestra aquí, por gentileza de Vicente Valdés.


Fuentes: 
 
Hemeroteca de la B.N.E.
Larevistamusical.blogspot.com
Antonioburgos.com

Agradecimientos muy especiales:

Olga María Ramos, Rafael Castillejo, Juan José Montijano y Vicente Valdés Santamaría, por su colaboración.
                       



5 comentarios:

  1. Qué curioso es conocer la historia de esos sitios por los que has pasado mil veces..Yo también soy fan de la Historia, enhorabuena por tu blog

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  2. Hola!! Creo que eres mi querida vecina!! Oye, estás haciendo un curro brutal con toda esta documentación. Menuda pasada... Métete a historiadora o algo ;)

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  3. Muchas gracias Ana y a ti Marta por vuestros comentarios. Espero que os sigan gustando las entradas que tengo previstas para próximas semanas.
    Un afectuoso saludo.

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  4. Hola, HOla, M.R. Adoro Madrid y esos rincones perdidos en mi memoria, parte de la herencia genética madrileña que corre por mis venas.
    Menudo curro!! mi madre está encantada!!! Te he votado en los premios 20blogs. Yo también me presento y te pide el voto, así sin tapujos.
    . Blogs de Blanca Este es el enlace de mis blogs, soy profe de infantil como pronto comprenderás, si lo visitas, aunque sea por curiosidad. Un saludo muy castizo de una gachí de lavapiés (mi madre), y míos también. Nos vemos.

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  5. Gracias por tu comentario gachí y por el de tu madre. Tu deseo está cumplido.Un saludo afectuoso y seguiremos paseando por Madrid.

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