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domingo, 20 de enero de 2013

UN CONVENTO Y UN COLISEO QUE ESTUVIERON EN LA CALLE DEL PEZ.


En la calle del Pez de Madrid, haciendo esquina con las de San Roque y Madera Baja, hoy existe un convento que se denomina de las Benedictinas de San Plácido, pero no fue siempre así. 

Foto: M.R.Giménez (2011)
El nuevo convento de San Plácido de la calle de San Roque.
 
El convento de San Plácido actual, cuya entrada principal hoy se encuentra en la calle de San Roque, número 9 fue terminado de construir en el año 1913 por el arquitecto Rafael Martínez Zapatero y se levanta sobre lo que fue el primitivo convento del mismo nombre, que tenía su acceso por la calle del Pez. 

Fuente: Hemeroteca B.N.E. (1903)
Puerta del convento de San Plácido derruido en el año 1903.

Aquel primer convento y su iglesia, fueron obra de los arquitectos Juan de Corpa y fray Lorenzo de San Nicolás que remataron la construcción del edificio en el año 1661. 

Fuente: Hemeroteca B.N.E. (1903)
Vista del antiguo convento, desde la calle de la Madera Baja.
 
Teresa del Valle de la Cerda, rica heredera, había fundado un pequeño convento de la Encarnación de las monjas Benedictinas en el año 1623 estableciéndolo en el solar de la calle del Pez. Durante su bendición, el día 10 de agosto o día de San Roque de 1624, las religiosas tuvieron a bien poner un cuadro de ese santo en su fachada lateral y de ahí tomó nombre la calle por donde, a fecha de hoy, tienen la entrada los edificios de la iglesia y del convento actual. 

Fuente: Hemeroteca B.N.E. (1903)
La torre del antiguo convento se ubicaba en la esquina de las calles del Pez y de  San Roque.

Aquel antiguo de San Plácido fue un convento con historias truculentas de amores prohibidos, amores libidinosos, posesiones diabólicas y exorcismos, donde la misma Inquisición hubo de intervenir en varias ocasiones para imponer su propio orden entre tanta confusión mística en tiempos del rey Felipe IV, quien también participaría de los rijosos episodios que tuvieron lugar en este convento de la calle del Pez. Como recuerdo expiatorio de sus lúbricos pecados, el cuarto de los Felipes encargó al pintor Diego Rodríguez de Silva y Velázquez (1599-1660) el famoso cuadro del Cristo crucificado o Cristo de San Plácido, que estuvo hasta el año 1829 en la sacristía de la iglesia de la calle de San Roque y hoy se conserva en el Museo del Prado. El mismo rey regalaría a este convento el reloj, que en su torre principal figuraba, cuyas campanadas tocaban a muerto. 

En el año 1903 el estado ruinoso del edificio obligó a su derribo, quedando en pie la iglesia contigua. Mientras se procedía a la exhumación de los cadáveres religiosos enterrados en su interior, los vecinos de las calles de San Roque y Madera Baja solicitaron infructuosamente al ayuntamiento la construcción de una plaza con árboles en el solar que aquel dejaba. 

En el espacio que ocupó el antiguo convento de la calle del Pez se instalarían, durante los primeros años del siglo XX: un almacén de alfombras y esteras, un tiro al blanco, un pequeño tupi o cafetín y el Coliseo Ena Victoria. 

Fuente: Recherche.univ-lyon2.fr
Entrada del coliseo Ena Victoria, en la calle del Pez, número 7 (antiguo).

Propiedad del general Fernández Tejeiro y de Ricardo Terrero, también militar, el coliseo o cinematógrafo Ena Victoria estuvo situado en la calle del Pez, número 7 (de entonces) y hacía esquina con la de San Roque, siendo inaugurado el día 19 de diciembre de 1906 con un espectáculo en el que intervenían el trío de baile “Dad Rá-Cip” y el ventrílocuo “Felip”. 

Se trataba de un barracón de madera con techo de zinc, semejante a todos los que proliferaron por Madrid en la época en que el cinematógrafo comenzaba a ser popular. Su programación alternaba espectáculos de varietés y representación de pequeñas obras teatrales con la exhibición de las primeras películas. Fue el primer local en instalar el novedoso sistema Elgephon, cinematógrafo parlante, verdadera y última maravilla de la mecánica moderna, construido por la casa L. Gaumont de París cuyo primer pase para la prensa se realizó el día 14 de enero de 1907, en esa sala. Con esta nueva técnica se proyectaría la comedia musical “Miss Kate and Albert” y las cintas “El nacimiento del Mesías” y “La maga Carabosse”. 

Léon Gaumont (1864-1946) sincronizó mecánicamente un proyector de cine y un plato tocadiscos, en el año 1906. Con el nuevo aparato cinematógrafo-cantante se puede considerar resuelto el problema de isocronismo entre los sonidos y el movimiento de las imágenes, tan difícil hoy de llevar a cabo, decía su propaganda. 

A pesar del éxito de público y las inversiones realizadas en el Ena Victoria, la madrugada del día 2 de enero de 1908 el barracón sería pasto de las llamas por un incendio que comenzó en el armario donde se guardaban las películas, junto al escenario. El fuego arrasó completamente todos los negocios que se habían instalado en el solar del antiguo convento de San Plácido, en pocos minutos, afectando también al campanario de la vieja iglesia y a las fachadas de las viviendas cercanas, que tuvieron que ser desalojadas con rapidez. 

El coliseo Ena Victoria estaba asegurado por valor de 50.000 pesetas, pero las películas y el órgano que tenía instalado en su interior, valorado en 10.000 pesetas, se perdieron para siempre. 

Fuente: ABC (1908)
El solar donde estuvo el cinematógrafo corresponde con la calle de la Madera Baja, desde donde se sitúa el fotógrafo, la calle del Pez y a la derecha la calle de San Roque. La casa de siete balcones de la parte derecha de la fotografía, aún existe.
 
En el año 1911 se proyectó el nuevo convento de San Plácido que hoy podemos ver y que fue terminado dos años después. 

Fuente: Foto de la izquierda, Lasheridasdelaguerra.blogspot.com.es
Foto de la derecha: M.R.Giménez (2011)
El convento, tras los bombardeos de la Guerra Civil Española. La puerta que se aprecia está hoy en la calle de San Roque. A la derecha el aspecto actual del convento, con sus tiendas en las esquinas.

Durante la Guerra Civil Española los bombardeos causaron graves daños en el edificio, así como al centro de Madrid en general. Su reconstrucción posibilitó la apertura de locales comerciales en la planta baja de la calle del Pez y en sus dos esquinas, que aún hoy siguen abiertos. 







Fuentes:
Hemeroteca B.N.E.
Hemeroteca ABC.
Prensahistorica.mcu.es
Base de datos del servicio histórico del C.O.A.M.
“Las calles de Madrid” Pedro de Répide.
Museocinematograficosimik.com
Es.wikipedia.org
Recherche.univ-lyon2.fr
Lasheridasdelaguerra.blogspot.com.es

3 comentarios:

  1. Qué entrada tan interesante. Además, sitúas correctamente el Ena Victoria, ya que otras fuentes lo situaban en la esquina con San Bernardo.
    Saludos!

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  2. Sí, Carlos, ya me había dado cuenta del pequeño despiste general sobre la ubicación real del Ena Victoria, pero la prensa "algunas veces" no miente.
    Gracias por tu comentario y salud.

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  3. Nunca hubiera pensado que en mi barrio aparte del cine Pez,hubiese otro y además tan adelantado a su tiempo...
    A. I El Maligno

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