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lunes, 27 de mayo de 2013

EL EFÍMERO BAR MARIA CRISTINA DE LA CALLE MAYOR (1932-1937).

Como un lujoso bar o una verdadera joya metálica se inauguró el domingo, 25 de diciembre de 1932 a las cinco de la tarde, el bonito y moderno bar María Cristina en el número 6 de la calle Mayor de Madrid.

Eran tiempos en los que un café o una caña de cerveza costaban 0,40 céntimos de peseta, en un establecimiento de estas características. 

Fuente: M.R.Giménez
Fachada del bar María Cristina en el año 1933. A la izquierda de la fotografía, la entrada al pasaje del antiguo cine Pleyel.

El local tenía pequeñas dimensiones y estaba situado en una de las esquinas del pasaje del antiguo cine Pleyel (hoy teatro Arenal), a escasos metros del café María Cristina y a dos pasos de la Puerta del Sol.

Sus propietarios, los hermanos Sanz, encargaron al arquitecto Luis Gutiérrez Soto el proyecto del bar María Cristina quien, siguiendo la máxima racionalista el exterior no debe ocultar lo que hay en el interior, diseñó un establecimiento con fachadas lisas de estructuras a la vista. 

Las lunas curvadas y biseladas de la fachada, así como los cristales grabados, los espejos y los dorados de este bar fueron realizados por la empresa Sucesores de G. Pereantón, de la Cuesta de Santo Domingo, número 1. El amplio y magnífico mostrador fue obra de la empresa de Antonio Vázquez del Saz que también dispuso una cafetera de las llamadas “Exprés Ovalada” de metal cromado y cobre combinado con seis grifos elevadores de café y otras dos de su patentado modelo “Gloria”. El María Cristina contaba con una instalación completa para el despacho de cerveza, dotada de un moderno sistema de refrigeración.

La pavimentación del bar fue realizada en gres fino cerámico muy resistente, impermeable e inatacable por la acción de los ácidos que formaba toda clase de dibujos rectilíneos y curvilíneos, encargado a Mosaicos Nolla. Pero lo más destacable de la decoración interior del bar era su luminotecnia, diseñada por el ingeniero Francisco Benito Delgado.

Fuente: ABC (1933)
Interior del bar María Cristina.

La espléndida iluminación por reflexión de lámparas discretamente ocultas en escocías, obtenía una enorme gama dibujos proyectados en distintos colores que se mezclaban lenta y progresivamente de manera automática por todo el local. 

Sin duda el rasgo más característico de su fachada, a parte de las grandes letras que conformaban su rótulo (MARÍA CRISTINA BAR) era la “farola-flecha” de perfección y severa prestancia. Se trataba de un farol semicircular que se originaba en la parte superior del frontispicio y señalaba con su punta el acceso al bar por la calle Mayor, siendo visible desde cualquier lugar de la acera. 

Fuente: ABC (1933)
Detalle de la farola-flecha en la fachada.

Escasos meses después de su inauguración, en el mes de diciembre de 1933, se produce una huelga de camareros que dejó sin servicio a la mayor parte de los cafés de Madrid. El bar María Cristina, entre otros establecimientos del ramo, sería elegido por algunos desaprensivos para hacer estallar petardos que ocasionaron desperfectos en su fachada.
 
Fuente: B.N.E. (1933)
Aspecto del bar María Cristina tras el estallido de un petardo.

Los descomunales bombardeos de la Guerra Civil Española en Madrid se llevarían por delante miles de vidas, centenares de viviendas y también al bar María Cristina de la calle Mayor, en el año 1937, dejando en su fachada únicamente los restos de la maltrecha flecha-farol.

Fuente: Pares.mcu.es (1937)
Tras los bombardeos de la zona durante la Guerra Civil Española, del bar María Cristina sólo quedó su flecha-farol. (Fragmento de la fotografía original).

El local que ocupó el bar María Cristina es hoy una tienda de artículos de viaje.

Fuente de la fotografía de la izquierda: Pares.mcu.es (1937).
Foto de la derecha: M.R.Giménez (2012)




Fuentes:
Hemeroteca ABC.
Hemeroteca B.N.E.
“Luis Gutiérrez Soto” Exposición 199. Ministerio de Fomento.
Pares.mcu.es


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