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lunes, 21 de octubre de 2013

LA CASA DEL PUEBLO DE LA CALLE PIAMONTE DE MADRID.

Es posible que muchos aún recuerden y otros hayan oído hablar de la Casa del Pueblo, institución creada por la Unión General de Trabajadores y que fue la sede de las organizaciones socialistas españolas, a imagen de las entonces instauradas en Bélgica. 

La Casa del Pueblo de la calle de Piamonte, número 2 (hoy barrio de Chueca) de Madrid, fue la más importante del país. Inaugurada por Pablo Iglesias Possé (1850-1925) el día 28 de noviembre de 1908, fue clausurada pocos días después de finalizar la Guerra Civil Española, el 27 de marzo de 1939, siendo incautados todos sus bienes por el gobierno fascista. Su magnífico edificio sería derruido en el año 1953, para tratar de borrar la historia de lo que esta institución representó.

Fuente: El Socialista (1908)
La Casa del Pueblo de la calle Piamonte, recién inaugurada.

Las primeras entidades sindicales españolas datan de la década de los años setenta del siglo XIX y se denominaban centros obreros o centros de sociedades obreras. Fueron creadas para atender las reclamaciones y denuncias de los trabajadores, aconsejándoles como debían conducirse ante los problemas laborales. Con el fin de solventar las gravísimas carencias en educación, cultura, vivienda, asistencia sanitaria, alimentación y en materia laboral de los trabajadores de la época (cuando el pan costaba 0,37 pesetas, un litro de leche, 0,40 pesetas, el jornal medio era de 2 ptas./hombres, 1,30 ptas./mujeres y 0,50 ptas./ niños y las jornadas de trabajo oscilaban entre las 12 ó las 14 horas diarias), se crea en los años noventa del siglo XIX la “Aglomeración Cooperativa Madrileña Casa del Pueblo” que trataría de paliar todas estas deficiencias, impulsando la acción socialista y haciendo crecer su militancia. La pretensión era proporcionar a los interesados beneficios, instrucción y cuanto contribuya a elevar el nivel intelectual o moral o a mejorar su condición material.

El incremento de afiliaciones propició que la organización fuese tomando importancia y, tras pasar por numerosos locales en régimen de alquiler, se decidió en el año 1906 la compra de un edificio que albergaría a todos los despachos y secretarías organizativas siendo, además, un lugar de reunión para todas las asociaciones socialistas de Madrid. Es así como se iniciaría la historia de la Casa del Pueblo de la calle de Piamonte.

Fuente: "El Socialista" (1908).
Puerta de acceso por la calle de Piamonte, 2.

El palacio del duque de Béjar sería vendido a la organización socialista en el año 1907 por Jaime Roca de Togores, su propietario, por la cantidad de 315.000 pesetas. Las cuotas de las setenta y dos colectividades obreras madrileñas, una compensación del Ayuntamiento de Madrid por la expropiación de 1.000 pies cuadrados, efectuada a la finca para alinear la calle y la negociación del pago aplazado de la reforma del edificio, a la que contribuiría el trabajo desinteresado de muchos militantes, hizo posible la transformación del viejo palacio del siglo XVII en la Casa del Pueblo de Piamonte, bajo la dirección del arquitecto Mauricio Jalvo Millán. 

Sus dos plantas y azotea (1.400 m2.) albergaron las secretarías de las colectividades, la biblioteca, un “salón chico” para 350 asistentes, otro “salón grande” con cabida para 600 personas y que había sido el salón de baile del palacio, una sala de conversar, una tienda de comestibles, una escuela y un café. El patio interior del edificio sería cubierto con una estructura de hierro y vidrio.

Fuente: B.N.E. (1909)
Biblioteca, aún sin volúmenes, situada en el primer piso.


Fuente: B.N.E. (1909)

Fuente: B.N.E. (1909)
El primer café con veladores redondos.

La falta de presupuesto haría que el gran jardín del antiguo palacio, con fachada a la calle de Gravina, quedase sin adaptar en un principio. No es hasta el año 1909 el momento de iniciar la obra de un gran salón polivalente para teatro y proyección de películas, que además albergaría los congresos del Partido Socialista Obrero Español y de la Unión General de Trabajadores. Se construye así el Salón-teatro de la Casa del Pueblo (posteriormente llamado Cine o Teatro Gravina y después Teatro Pérez Galdós en el año 1929), sobre el antiguo jardín, que sería inaugurado el día 15 de abril de 1915, con capacidad para 4.000 espectadores. 

Fuente: “El modernismo en la arquitectura madrileña: génesis y desarrollo de una opción ecléptica” de Óscar da Rocha Aranda.

El nuevo salón abriría una nueva fachada por el número 15 de la calle de Gravina. El aspecto general es similar a los novedosos teatros-cinemas de la época, con sus balcones de cajón sobre ménsulas, balcones de hierro y de vidrio, pilastras adosadas y remates decorativos propios del estilo de Mauricio Jalvo. En el interior destacaba su escenario, enmarcado por un arco decorado en su interior con dibujos modernistas. A los lados aparecían los bustos de Carlos Marx y de Pablo Iglesias.

Fuente: ugt.es
Mitin en el salón de la Casa del Pueblo. A los lados del escenario se aprecian los bustos de Pablo Iglesias y Carlos Marx.

En 1929 se acomete otra gran reforma en la Casa del Pueblo de la calle de Piamonte, esta vez encargada al arquitecto Gabriel Pradal Gómez.

Fuente: ub.edu (1930). Fotografía de la derecha: M.R.Giménez (2013)
Fachada de la Casa del Pueblo de la calle de Piamonte, esquina con la calle Luis de Góngora, en el año 1930 y en la actualidad.

La remodelación del edificio de la calle de Piamonte, entre los años 1929 y 1930, añadió un piso a la estructura mediante la reducción de los elevados techos que tenía el antiguo palacio. La planta baja habría sido dotada de sobrios vanos rectangulares y enrejados, sobre los que se construyó otra serie de ventanales, paralelos con los del piso inferior, dotados de repisas salientes y enmarcados. En la última planta se duplicó el número de ventanas, ya que allí se ubicaría la biblioteca. La decoración de la fachada se completó con molduras entre los pisos, que realzaban la sobriedad del edificio. Por último, el torreón esquinero entre las calles de Piamonte y de Luis de Góngora se integró en el tercer piso del inmueble, suprimiéndose los tres grandes huecos redondos de la fachada original.

El café, importante centro de reunión que trataba de ser alternativo a la taberna de barrio, modificó su aspecto. Los pequeños veladores de antaño fueron sustituidos por amplias mesas de mármol capaces de acoger a grupos que además podían charlar o leer la prensa. El techo de cristal permitía el paso de la luz natural y servía de ventilación para la parte baja del edificio. Toda la decoración era sencilla, aséptica y funcional.

Fuente: Fundación Pablo Iglesias.(1930)
El nuevo café con techo de cristal y mesas grandes de mármol.

También el “salón grande” de la Casa del Pueblo sería remodelado. El pintor Luis Quintanilla Isasi (1893-1978) realizó en el año 1931 dos frescos sobre paneles contrachapados con encintado metálico, representando “El pueblo en marcha”, que serían destruidos con el conjunto del edificio.

Fuente: B.N.E. (1931)
Aspecto parcial de una de las pinturas.

A medida que la afiliación fue creciendo la Casa del Pueblo amplió el número de sus locales por la ciudad de Madrid, con la finalidad de cubrir mejor los servicios que en ella se prestaban. Especial importancia tuvo la Escuela Fundacional Cesáreo del Cerro, empresario que legó a las sociedades obreras que en cualquier época convivan en la Casa del Pueblo la cantidad de seiscientas sesenta y nueve mil pesetas (del año 1915) y además la casa número veinte de la calle de Carranza, valorada en trescientas treinta mil pesetas. Gracias a Cesáreo del Cerro Álamo se pudo adquirir un terreno de 22.000 m2. dedicado hasta entonces a la agricultura y casa de recreo, situado entre las calles de Teruel y de Orense (entre Cuatro Caminos y el paseo de la Castellana). Era aquel un barrio eminentemente obrero por entonces y fue especialmente elegido para instalar la escuela gratuita y de coeducación en el mes de julio de 1928, para niños de edades comprendidas entre los tres y los siete años.

Tanto las propiedades como la obra social de la Casa del Pueblo desaparecieron de un plumazo en el año 1939, tras finalizar la Guerra Civil Española. Los bienes fueron expoliados y la Historia ya nos relata lo que sucedió con las personas.

Fotografías: M.R.Giménez (2013)
Fachada actual de la calle de Piamonte, número 2.

Hoy sólo queda el recuerdo de una placa en la calle de Piamonte, número 2, pero es tan pequeña que pasa desapercibida a quien camina por esta vía.








Fuentes:

Fundación Pablo Iglesias, a quien “Antiguos cafés de Madrid” desean agradecer su colaboración para la realización de este artículo.
Hemeroteca de la B.N.E.
Hemeroteca del ABC.
Ub.edu
“El Socialista”
“El modernismo en la arquitectura madrileña: génesis y desarrollo de una opción ecléptica” de Óscar da Rocha Aranda.
Bolinf.es
U.G.T. Sindicato de la Unión General de Trabajadores.
“Centenario de la Casa del Pueblo de Madrid” 1808-2008.

Es.wikipedia.org

3 comentarios:

  1. Maravilloso como siempre.

    Me encantan estas historias, y sobre todo esas imágenes. Hasta donde has llegado para conseguirlas. Esperamos ansiosos la publicación de nuevas entradas.

    Besos

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  2. Como siempre gracias, David. Hay que rescatar la historia de las cosas porque son muchos los que se empeñan en perderla.
    Un beso fuerte.

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  3. Siempre me he preguntado qué habrían derruído para construir ese horror de edificio... pensar que era un edificio con semejantes interiores me llena de pena

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