No fue hasta el siglo XVII el momento en que comenzarían a popularizarse en Madrid las casas de baños siendo, en un principio, exclusivamente utilizadas por prescripción facultativa. Tuvieron que pasar casi dos siglos más para que la inmersión del cuerpo en una tina de agua se convirtiera en diversión o en deporte. Así, en el año 1879, vino a inaugurarse la primera piscina madrileña con el nombre de El Niágara, nuevo establecimiento de baño con pilas de natación.
| Fotografía: M.R.Giménez (2015) Cuesta de San Vicente, 14, en la actualidad. Aquí estuvieron los Baños de El Niágara. |
En los primeros días del mes de junio de 1879 abrieron al público los denominados Baños de El Niágara, junto al entonces lavadero de Rivadeneira, en el por aquellas fechas número 12 del Paseo de San Vicente (hoy Cuesta de San Vicente, 14). Por esta vía, llamada hasta el siglo XVII camino del Río, transcurrió el arroyo de Leganitos que, una vez urbanizada la zona, dotaba de agua a los baños y al lavadero.
| Fuente: Idehistoricamadrid.org - plano de Facundo Cañada (1900). Sombreados en color azul se pueden ver los "Baños Niágara" y junto a ellos el lavadero de Rivadeneira. |
El Niágara se publicitaba al principio como un balneario, cuyos baños medicinales se encontraban en un espacio ajardinado de 35.000 pies de superficie que llegaba hasta el entonces paseo Alto del Rey (hoy calle de Irún) o única vía que lo separaba de la Montaña del Príncipe Pío y de sus zonas verdes.
| Fuente: B.N.E. Primer anuncio en prensa de El Niágara, aparecido el día 6 de julio de 1879. |
A partir del año 1880 El Niágara ya era un acreditado establecimiento. Propiedad de Vito Montaner contaba, entre otros, con servicios médicos y farmacéuticos en el mismo recinto. En él se había instalado una pila de natación de 23 metros de largo por 8 de ancho y 1,5 metros de profundidad, con agua corriente del Lozoya a 23ºC. de temperatura (por estar soleada). El coste del servicio era de dos a tres reales. Para el baño de las mujeres había otra pila algo más pequeña, a dos reales persona. Las instalaciones se completaban con dieciséis baños particulares de 3 metros y 1 de profundidad, once pilas de baños calientes en ventiladas habitaciones y 12 pilas de mármol de grandes dimensiones y forma no conocida en Madrid, decoradas con gran lujo. El Niágara también contaba con espléndidos jardín y restaurant.
| Fuente: Prensahistorica.mcu.es (1881). Anuncio en prensa de dos gabinetes con baños particulares para utilizar en familia o de forma individual. |
El dueño del establecimiento había negociado con la empresa de los Tranvías de Madrid (Barrio de Salamanca) un servicio para el transporte desde la Puerta del Sol hasta el paseo de San Vicente, a medio real el viaje, con descuento para los clientes del balneario.
Durante los primeros meses del año 1882 Vito Montaner, dueño del establecimiento, instalaría un sistema de calefacción tubular, para poder utilizar las instalaciones también durante el invierno; de esta forma el balneario ofertaba baños de vapor e hidroterapia durante todo el año. Así mismo, los días no feriados, se obsequiaba a los clientes con baños musicales, entre las siete y las diez de la mañana, cuya entrada era gratuita. Por entonces, el número 12 del paseo de San Vicente había pasado a convertirse ya en el nº 14.
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| Fuente: Palomatorrijos.blogspot.com Fotografía aérea de la zona de la plaza de España. Finales de la década de los años 10 del siglo XX. |
Llegarían los años diez del siglo pasado y el nuevo arrendatario del negocio, Santiago Domínguez, quiso convertir El Niágara en un parque de recreos. Para ello había planeado la construcción de una montaña rusa y de una pista de hielo sobre las piscinas, durante el invierno, mediante una costosa instalación de máquinas frigoríficas que conservaran helada una capa de agua de 30 centímetros de espesor. Pero el proyecto final, que seguía manteniendo las piscinas, solo contaría con la novedad de un espacioso y elegante cinematógrafo llamado Petit-Cine que fue inaugurado en junio de 1914, cobrando 20 céntimos por la entrada.
El Petit-Cine de los Baños de El Niágara era un edificio modernista, de dos pisos utilizables como sala, con planta rectangular de veinticinco metros de anchura por veintinueve de fondo y amplias escaleras. El arquitecto Antonio Álvarez Redondo realizó su proyecto, cuya construcción se había ejecutado mediante muros de ladrillo y grandes armaduras de hierro de la fábrica J. Jareño. El interior estaba decorado con escayola y cartón piedra, pintura al temple y al óleo. La fachada exterior era de treinta y dos metros, estaba construida en ladrillo y tenía columnas de fundición en la planta baja.
El cine del Niágara pasaría a llamarse Cinema España en el mes de febrero de 1916, tras haberse acometido una gran reforma en su interior.
Los Baños El Niágara fueron adquiridos por el Club de natación Atlético, que inauguró en ellos su sede social el día 11 de septiembre de 1921, con distintas pruebas natatorias.
| Fuente: B.N.E. (1921) Fotografía tomada el día de la inauguración del Club natación Atlético. |
Diez años después, en 1931, el Atlético se fusionaría con el Canoe Club (fundado en 1930) y conformarían el Canoe Natación Club, para impulsar la natación y los deportes acuáticos en Madrid. Esta nueva asociación se propuso contar con una piscina cubierta para los entrenamientos durante el invierno, para lo que decidió comenzar el cerramiento de una de las dos grandes piscinas del Niágara, que mantendrían el agua entre los 22 y los 25º C. de forma constante. Esta sería la primera piscina cubierta de Madrid que fue inaugurada el día 20 de diciembre de 1931.
| Fuente: ABC (1945) Primera piscina cubierta de Madrid. |
Pero el complejo de ocio y deporte en el que se habían convertido los Baños del Niágara quedaría reducido a escombros para levantar en su lugar el hotel actual y un nuevo cine, llamado Príncipe Pío y hoy desaparecido, durante los primeros años de la década de los cincuenta del siglo pasado.
Fuentes:
Hemeroteca de la Biblioteca
Nacional de España.
Hemeroteca diario ABC.
Prensahistorica.mcu.es
“El modernismo en la
arquitectura madrileña. Génesis y desarrollo de una opción ecléptica” Oscar da
Rocha Aranda.
Palomatorrijos.blogspot.com.es
Idehistoricamadrid.org
Museodeljuego.org
Agradecimiento muy especial
a David Miguel Sánchez Fernández del blog cinesdemadrid.blogspot.com.es,
por la documentación aportada.

