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martes, 19 de mayo de 2015

NIÁGARA, LA PRIMERA PISCINA DE MADRID.

No fue hasta el siglo XVII el momento en que comenzarían a popularizarse en Madrid las casas de baños siendo, en un principio, exclusivamente utilizadas por prescripción facultativa. Tuvieron que pasar casi dos siglos más para que la inmersión del cuerpo en una tina de agua se convirtiera en diversión o en deporte. Así, en el año 1879, vino a inaugurarse la primera piscina madrileña con el nombre de El Niágara, nuevo establecimiento de baño con pilas de natación.

Fotografía: M.R.Giménez (2015)
Cuesta de San Vicente, 14, en la actualidad. Aquí estuvieron los Baños de El Niágara.

En los primeros días del mes de junio de 1879 abrieron al público los denominados Baños de El Niágara, junto al entonces lavadero de Rivadeneira, en el por aquellas fechas número 12 del Paseo de San Vicente (hoy Cuesta de San Vicente, 14). Por esta vía, llamada hasta el siglo XVII camino del Río, transcurrió el arroyo de Leganitos que, una vez urbanizada la zona, dotaba de agua a los baños y al lavadero.

Fuente: Idehistoricamadrid.org - plano de Facundo Cañada (1900).
Sombreados en color azul se pueden ver los "Baños Niágara" y junto a ellos el lavadero de Rivadeneira. 

El Niágara se publicitaba al principio como un balneario, cuyos baños medicinales se encontraban en un espacio ajardinado de 35.000 pies de superficie que llegaba hasta el entonces paseo Alto del Rey (hoy calle de Irún) o única vía que lo separaba de la Montaña del Príncipe Pío y de sus zonas verdes.

Fuente: B.N.E.
Primer anuncio en prensa de El Niágara, aparecido el día 6 de julio de 1879.

A partir del año 1880 El Niágara ya era un acreditado establecimiento. Propiedad de Vito Montaner contaba, entre otros, con servicios médicos y farmacéuticos en el mismo recinto. En él se había instalado una pila de natación de 23 metros de largo por 8 de ancho y 1,5 metros de profundidad, con agua corriente del Lozoya a 23ºC. de temperatura (por estar soleada). El coste del servicio era de dos a tres reales. Para el baño de las mujeres había otra pila algo más pequeña, a dos reales persona. Las instalaciones se completaban con dieciséis baños particulares de 3 metros y 1 de profundidad, once pilas de baños calientes en ventiladas habitaciones y 12 pilas de mármol de grandes dimensiones y forma no conocida en Madrid, decoradas con gran lujo. El Niágara también contaba con espléndidos jardín y restaurant.

Fuente: Prensahistorica.mcu.es (1881).
Anuncio en prensa de dos gabinetes con baños particulares para utilizar en familia o de forma individual.

El dueño del establecimiento había negociado con la empresa de los Tranvías de Madrid (Barrio de Salamanca) un servicio para el transporte desde la Puerta del Sol hasta el paseo de San Vicente, a medio real el viaje, con descuento para los clientes del balneario.

Durante los primeros meses del año 1882 Vito Montaner, dueño del establecimiento, instalaría un sistema de calefacción tubular, para poder utilizar las instalaciones también durante el invierno; de esta forma el balneario ofertaba baños de vapor e hidroterapia durante todo el año. Así mismo, los días no feriados, se obsequiaba a los clientes con baños musicales, entre las siete y las diez de la mañana, cuya entrada era gratuita. Por entonces, el número 12 del paseo de San Vicente había pasado a convertirse ya en el nº 14.

Fuente: Palomatorrijos.blogspot.com
Fotografía aérea de la zona de la plaza de España. Finales de la década de los años 10 del siglo XX.

Llegarían los años diez del siglo pasado y el nuevo arrendatario del negocio, Santiago Domínguez, quiso convertir El Niágara en un parque de recreos. Para ello había planeado la construcción de una montaña rusa y de una pista de hielo sobre las piscinas, durante el invierno, mediante una costosa instalación de máquinas frigoríficas que conservaran helada una capa de agua de 30 centímetros de espesor. Pero el proyecto final, que seguía manteniendo las piscinas, solo contaría con la novedad de un espacioso y elegante cinematógrafo llamado Petit-Cine que fue inaugurado en junio de 1914, cobrando 20 céntimos por la entrada.

El Petit-Cine de los Baños de El Niágara era un edificio modernista, de dos pisos utilizables como sala, con planta rectangular de veinticinco metros de anchura por veintinueve de fondo y amplias escaleras. El arquitecto Antonio Álvarez Redondo realizó su proyecto, cuya construcción se había ejecutado mediante muros de ladrillo y grandes armaduras de hierro de la fábrica J. Jareño. El interior estaba decorado con escayola y cartón piedra, pintura al temple y al óleo. La fachada exterior era de treinta y dos metros, estaba construida en ladrillo y tenía columnas de fundición en la planta baja.

El cine del Niágara pasaría a llamarse Cinema España en el mes de febrero de 1916, tras haberse acometido una gran reforma en su interior.

Fotografía cedida por David Miguel Sánchez Fernández del blog cinesdemadrid.blogspot.com
Los Baños de El Niágara. A la izquierda el edificio del Petit-Cine y a la derecha la cúpula de las Pescaderías Coruñesas (inmueble hoy también desaparecido).

Los Baños El Niágara fueron adquiridos por el Club de natación Atlético, que inauguró en ellos su sede social el día 11 de septiembre de 1921, con distintas pruebas natatorias. 

Fuente: B.N.E. (1921)
Fotografía tomada el día de la inauguración del Club natación Atlético.

Diez años después, en 1931, el Atlético se fusionaría con el Canoe Club (fundado en 1930) y conformarían el Canoe Natación Club, para impulsar la natación y los deportes acuáticos en Madrid. Esta nueva asociación se propuso contar con una piscina cubierta para los entrenamientos durante el invierno, para lo que decidió comenzar el cerramiento de una de las dos grandes piscinas del Niágara, que mantendrían el agua entre los 22 y los 25º C. de forma constante. Esta sería la primera piscina cubierta de Madrid que fue inaugurada el día 20 de diciembre de 1931.

Fuente: ABC (1945)
Primera piscina cubierta de Madrid.

Pero el complejo de ocio y deporte en el que se habían convertido los Baños del Niágara quedaría reducido a escombros para levantar en su lugar el hotel actual y un nuevo cine, llamado Príncipe Pío y hoy desaparecido, durante los primeros años de la década de los cincuenta del siglo pasado.





Fuentes:

Hemeroteca de la Biblioteca Nacional de España.
Hemeroteca diario ABC.
Prensahistorica.mcu.es
“El modernismo en la arquitectura madrileña. Génesis y desarrollo de una opción ecléptica” Oscar da Rocha Aranda.
Palomatorrijos.blogspot.com.es
Idehistoricamadrid.org
Museodeljuego.org
Agradecimiento muy especial a David Miguel Sánchez Fernández del blog cinesdemadrid.blogspot.com.es, por la documentación aportada.

7 comentarios:

  1. ¿Y el resto de la historia?

    Que ha pasado Charo, te dio miedo o quieres lo cuente yo el resto de la historia. Hay algo oscuro en esta historia, o en la parte que te ha faltado por contar. Me gustaría que indagáramos juntos en ello y pudiéramos contar que pasó después del cinema España.

    Maravilloso, fantástico e inigualable, como siempre
    ¿Cuando veremos publicadas estas historias en formato libro?

    Serían un exitazo.

    Un beso y continua así.

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  2. Hola, David:

    El propósito de esta entrada del blog era relatar la historia de los Baños de El Niágara ya que, tras hacer indagaciones por ese barrio de Madrid, comprobé que casi nadie conocía su existencia y me pareció un buen relato.

    El Petit-Cine que aquí se cita apareció en la prensa consultada como un gran acontecimiento, por eso quise reflejarlo (aunque fuera de pasada), pero es un tema que creo tú puedes contar mucho mejor, ya que eres un especialista en esa materia.

    De todas formas, estoy a tu disposición para indagar todo lo necesario sobre el particular porque, es seguro, que de esta colaboración aprenderemos todos muchísimo.

    Espero tus noticias, David. Gracias por este precioso comentario que haces.

    Un gran besote.

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  3. https://www.facebook.com/photo.php?fbid=10206798442703554&set=gm.496054670546214&type=1&theater. No se si con esto, podrás llegar a ver un pequeño café- cervecería, que parece estar, frente al hoy Fnac... si lo pudieras ver seguro que sabrías de que café se trata.
    Un abrazo y gracias por todo lo que nos aportas.

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  4. Hola, Juana:
    Me es imposible abrir el enlace que me envías y estaría muy interesada en ver esa foto. ¿Puedes recortarla o copiarla y hacermela llegar al correo electrónico antiguoscafesdemadrid@gmail.com?
    Te estaría muy agradecida y, quizá, podría contar la historia de ese café.
    Un saludo y gracias.

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  5. la piscina Niagara estaba en el 14 o el 12 en la entrada pone 12, por otro lado es hay donde despues estaba el Cine Principe Pio? yo vívi en el núm 10 hasta que derribaron la casa, ahora una completamente nueva, y recuerdo haber ido por la zona de atrás todas las casas se conectaban por patios traseros, incluso llegabas al patrio donde estaba el cine, podías ver la pelicula por los patios dos salidas de emergencia, que daban a unos pasadizos de los patios, aquello era un mundo al revés, podías pasar del núm 8 al cine que no sé que número era, y seguía pero nunca nos arriesgamos más...muy buen post, por cierto vimos estas piscinas vacias llenas de escombros y todo tipo de animalejos en una de nuestras aventuras por los patios...un placer Yolanda

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  6. El Niágara estuvo en el número 12 (hoy 14) de la actual Cuesta de San Vicente, como se cita en el texto.
    El cine Príncipe Pío (hoy cerrado) estuvo en el edificio de la primera fotografía que se muestra en esta entrada, que corresponde al número 14 de esa calle.
    Muchas gracias por tu información. Un cordial saludo.

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  7. Hola David y Cía, en 1914 ya había un cinematógrafo en el nº 14. Era un cine de verano compatible con la piscina o una sala cerrada. Ç Atte.

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