Mucho se habló de la desaparición del Palentino a su cierre y aún antes del año 2018. El último bar de barrio por las mañanas y de copas durante las noches.
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| Fotografía: M.R.Giménez (2013). El desaparecido bar "Palentino" de la calle del Pez, en Madrid. |
Ubicado en la calle del Pez, número 8, sabía congregar al vecindario de café con leche y churros, al de sol y sombra, al del bocata de media mañana y a quien entretenía el rato viendo la televisión junto a alguna bebida que perduraba demasiado. Así era este bar cuya clientela asidua se conocía de antiguo.
Por la noche la cosa daba un brinco y se convertía en algo muy diferente. Al reclamo de sus precios populares comenzó a llenarse de otro tipo de parroquia más joven, hasta el punto de necesitar una regulación para su acceso.
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| Fotografía: M.R.Giménez (2014). El antiguo bar "Palentino" al anochecer. |
Inaugurado a principios de los años cuarenta del pasado siglo, Palentino había modificado poco su diseño: fachada de negro mármol, frisos plásticos en las paredes, lámparas y techos de un retardado art dèco, grandes lunas de espejo por todas partes y un largo mostrador situado a la derecha de la entrada. Sus grandes ventanales mostraban el interior de este bar, quizá demostrando que en él no había trampa ni cartón.
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| Fotografía: M.R.Giménez (2017). Interior del antiguo bar "Palentino". |
El edificio anterior al actual, situado en el mismo lugar de la calle del Pez y esquina con la plaza de Carlos Cambronero, también contuvo un bar. Hay noticias, en el año 1935, del traspaso de este local para tal uso. Negocio efímero fue este bar, debido a que después de la Guerra Civil Española hubo que derruir la construcción, tras los terribles bombardeos de esta zona de Madrid.
| Fuente fotografía izquierda: bdh.bne.es (Entre 1936 y 1939). Fotografía derecha: M.R.Giménez (2019). Mismo rincón de la calle del Pez de Madrid, con ocho décadas de diferencia. |
La calle del Pez, importante por sus palacios (Bornos, Baena, Cheste y Bauer), estuvo plagada de comercios, muchos de ellos ya centenarios, que han ido desapareciendo en el tiempo.
Nada menos que ciento veintitrés años se ha mantenido abierta, en el número 30 de esta calle, la tienda de ropa infantil más antigua de Madrid. “La Moda”, con su niño comiendo chocolate tras los cristales del escaparate, se marchó para siempre en los primeros meses del año 2019.
Nada menos que ciento veintitrés años se ha mantenido abierta, en el número 30 de esta calle, la tienda de ropa infantil más antigua de Madrid. “La Moda”, con su niño comiendo chocolate tras los cristales del escaparate, se marchó para siempre en los primeros meses del año 2019.
| Fuente Fotografía izquierda: Ángel Viñuales de "La Moda" (aprox. década años 50). Fotografía derecha: M.R.Giménez (2010) del niño comiendo chocolate. |
A tres años de cumplir su centenario cerró “Calzados Penalva”, en el número 5, que en el año 1916 ya vendía alpargatas y más tarde se especializó en zapatos infantiles. Este comercio, al igual que “Almacenes Asturias”, con ropa de caballero y “Los Telares”, de textil para la casa, se situaron en locales alquilados al Convento de San Plácido (1913), cuyos espacios han sido ahora asimilados por el edificio.
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| Fotografía: M.R.Giménez (2007). Tres tiendas establecidas en del Convento de San Plácido y hoy desaparecidas: "Penalva", "Almacenes Asturias" y "Los Telares". |
La calle del Pez cambió su nombre por el de calle Moriones entre los años 1868 y 1874, época conocida como el Sexenio Revolucionario. Antes de esas fechas, en el año 1865, un pastelero llamado José Barquín vino a instalar su negocio en el número 7 de esta vía. Su bonita tienda, llena de artísticos expositores de madera tallada y cristal, sería reemplazada por la “Pastelería Hernández” que, como todas las tiendas antiguas, tenía una cobradora del importe de la compra instalada en una pequeña cabina situada a la salida del establecimiento. Una obra de modernidad dio al traste con toda la decoración decimonónica, cambiando las artísticas maderas por el brillante aluminio. Treinta años después la pastelería del número 7 de la calle del Pez pasó a llamarse “V. García”, continuando la tradición del horno propio. En el año 2015 desapareció para siempre el dulce olor a dulces de esta calle.
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| Fotografía: M.R.Giménez (2013). Calle del Pez, nº7, donde estuvieron las pastelerías de Barquín, Hernández y V. García. |
La calle del Pez también tuvo cines. El primero fue llamado “Coliseo Ena Victoria” y se inauguró en el año 1907. Un gran incendio dio al traste con el viejo barracón de madera y con las películas de cine mudo que proyectaba.
Con el tiempo vino a inaugurarse el “Cine Pez”, en el mes de noviembre de 1948, local de los llamados de sesión contínua, que algo más de dos décadas después pasaría a ser el “Teatro Alfil”.
Hoy la calle del Pez está llena de negocios de restauración. Bares, restaurantes y coctelerías ocupan aquellos locales que dejaron las antiguas tiendas de barrio. Pero a mediados del siglo XIX esta calle también tuvo sus cafés con espejos en las paredes, columnas de hierro forjado, veladores y divanes forrados de terciopelo, como el Café de San Antonio, situado en el número 1, con su famoso billar y sus conciertos de música o el Café del Pez, de cante y baile flamenco, en la esquina con la calle de Pozas.
La historia de estos dos antiguos cafés de la calle del Pez se puede leer pulsando sobre sus correspondientes nombres subrayados.
Fuentes:
Ángel Viñuales de “La
Moda”
bdh.bne.es
hemerotecadigital.bne.es
memoriademadrid.es
somosmalasana.elperiodico.com




