En la esquina de la calle del Ave María con la travesía de la Primavera, existe un café desde el año 1902. Lo sorprendente del lugar es que hoy en día podemos contemplar como fue hace más de cien años, con sus divanes y las mesas de mármol, las molduras del techo, sus columnas, espejos en las paredes y la musa Erato que parece presidir desde la altura todo lo que allí sucede.
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Foto: M.R. Giménez (2012)
Nuevo café Barbieri. |
El café de Barbieri era un café de barrio, concretamente del de Lavapiés y en su época del Ave María, cuando Madrid era mucho más pequeño. En él se suministraban servicios de comida a domicilio (huevos, café, paellas, vino) y en demasiadas ocasiones el encargado tenía que denunciar la no devolución del servicio, que solía aparecer a la venta en algún puesto de El Rastro.
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Foto: M.R. Giménez (2012)
La esquina de la calle del Ave María con la travesía de la Primavera. |
El nombre de este café intercaló el adjetivo nuevo en varias ocasiones a lo largo de su dilatada historia, seguramente debido a los cambios de dueño y a las sucesivas remodelaciones del local. El juego de naipes más popular entre los parroquianos era el Giley o Gilé, en el que se utilizan sólo 28 cartas de la baraja española, y sus jugadores se denominan gileistas.
Era el día 18 de septiembre de 1909 cuando se reunieron en él (entonces llamado café Barbieri, a secas) los supervivientes de la sublevación republicana que encabezó el general Manuel Villacampa del Castillo el día 19 de septiembre de 1886, sin duda alrededor de alguna botella de cognac “Los Ángeles”, muy famoso entonces y de venta en el local.
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Foto: M.R. Giménez (2012).
Interior del café con sus divanes, mesas con mármol y espejos en las paredes. |
En mayo del año 1911, y bajo el epígrafe de “Las hazañas de un cojo” varios periódicos relataron la historia de un hombre que renqueaba lastimosamente y alquiló un coche en la plaza de Antón Martín. Durante una hora anduvo dando vueltas por Madrid sin destino aparente, hasta que mandó parar al cochero frente al número 10 de la calle de la Esperanza lugar donde vivía un pariente suyo, al parecer. El hombre subió a la casa, saludó a su pariente y envió a la criada al café de Barbieri a por dos cafés y ocho huevos fritos con tomate. Tras ingerir la pitanza ordenó a su familiar que abonase la cuenta, ya que él no disponía de dinero. Al negarse éste, el hombre insultó y agredió al dueño de la casa saltando por el balcón abierto, con mucha agilidad, ante el pasmo de la familia. En la cercana calle del Ave María fue detenido y conducido a la comisaría del Centro, acusado de estafa por valor de 65 pesetas. Ni el cochero ni el café de Barbieri consiguieron cobrar el importe de sus cuentas pendientes.
Hoy el Nuevo café Barbieri sigue abierto. Desde los años ochenta del siglo pasado es famoso por sus tertulias de cinéfilos, recitales de música y las exposiciones de fotografía y pintura que se organizan en su interior.
A muy poca distancia del café estaba el teatro Barbieri, en la calle de la Primavera, número 7. Fue inaugurado el día 1 de noviembre de 1899 con la obra “Don Juan Tenorio” de José Zorrilla Moral. Este teatro ya existía desde el año 1880 con el nombre de teatro Madrid; contaba con dos pisos y un techo de hierro que se podía descorrer durante las noches de verano, en menos de cinco minutos. Su espacioso escenario tenía un telón de boca que representaba la Puerta de Alcalá. En el año 1898 el teatro Madrid se arrienda a otra empresa, se remodela y cambia su nombre por el del famoso compositor de zarzuelas Barbieri, para ser inaugurado al año siguiente.
El mismo año de la apertura del teatro Barbieri es contratada la cupletista Augusta Berges, la primera artista de su género que alcanzó fama en Madrid. Su cuplé “La Pulga”, canción cuya letra (entonces en italiano) estaba salpicada de frases de doble sentido que Augusta acompañaba con movimientos pícaros y desenfadados en busca del insecto por todo su cuerpo, causó sensación en la época.
“La Pulga” fue cantada por primera vez en España por la señorita Nelle Martini. De origen italiano, esta melodía fue después traducida a todos los idiomas dado el éxito que obtuvo. La versión española fue estrenada por Pilar Cohen en el Royal-Kursaal de Madrid.
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Fuente: Prensahistorica.mcu.es
Pilar Cohen buscándose "La Pulga" en 1910. |
El teatro Barbieri fue destruido por un terrible incendio en diciembre del año 1927. Alguien había dejado un cigarro mal apagado sobre el diván de uno de los palcos; de madrugada comenzó a arder, despertando al conserje del teatro que tenía su vivienda en el mismo edificio y no pudo hacer otra cosa que avisar a los bomberos. Su esposa y los cinco hijos de la pareja, que habían quedado atrapados por el fuego en la vivienda, tuvieron que ser rescatados por un vecino albañil que trajo una escalera de mano. El incendio estuvo a punto de afectar a las casas colindantes al teatro cuyos ocupantes se vieron en la obligación de desalojarlas sacando sus muebles y enseres a la calle, que fueron custodiados por la Guardia Civil. El espectáculo en cartel, en el momento de los hechos, era un “music-hall” con la artista Antinea, quien perdió gran parte de su vestuario.
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| Foto: ABC. (1913) |
El teatro Barbieri volvió a construirse en la calle de la Primavera. Antes y después del incendio fue un local en el que se celebraban numerosos mítines políticos socialistas y republicanos, asambleas gremiales, actos reivindicativos y espectáculos cuya finalidad era la recaudación de fondos para familias de obreros sin trabajo. Anunciándose como cabaret también era baile hasta las nueve de la noche y ofrecía espectáculos de varietés, desde las once hasta la madrugada, en los años 30 del siglo pasado.
Fuentes:
Hemeroteca digital de la B.N.E.
Hemeroteca digital del ABC.
Wikipedia.org
Prensahistorica.mcu.es
Agradecimiento especial al personal del Nuevo café Barbieri, por su amabilidad y a Vicente Valdés, quién me llevó a conocerlo.