Páginas

Mostrando entradas con la etiqueta calle Alcalá. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta calle Alcalá. Mostrar todas las entradas

lunes, 10 de septiembre de 2018

EL CIEGO SIMARRO.


Esta es la historia de Juan Simarro González, un hombre que no tuvo suerte.


La figura de este personaje fue muy popular en la prensa española durante las primeras décadas del siglo XX; después, su rastro se perdió quedando en el olvido.



Vídeo: El Ciego Simarro de Antiguos Cafés de Madrid.
 









Para completar la crónica de este singular personaje, se puede visitar el blog de los “Antiguos Cafés de Madrid y otras cosas de la Villa”:

 

miércoles, 21 de marzo de 2018

MAXIM’S EN MADRID.


Decía la prensa del año 20 del siglo pasado que el Madrid de entonces parecía trasplantado al corazón del viejo París. La calle de Alcalá, con las terrazas de sus cafés y los lujosos edificios ya inaugurados o en vías de concluir, era el epicentro de la vida madrileña junto a la cercana Puerta del Sol. 



A semejanza del famoso restaurante, inaugurado en el año 1893 en París, Madrid también tuvo su Restaurant Maxim’s Patisserie. 

Fuente: hemerotecadigital.bne.es (1920).
Fachada del Maxim's en la calle de Alcalá, con su terraza de sillones en mimbre.

Luis Mediero y José García, que habían viajado por el extranjero y apuntaron lo que por allá vieron, serían los primeros propietarios del Maxim’s, que abrió sus puertas el día 10 de octubre de 1917 en la calle de Alcalá, número 17, junto al Casino de Madrid. El nuevo establecimiento supuso un verdadero derroche de ingenio y de exquisito gusto en todos los detalles de los diversos departamentos. 

Con decoración de estilo Luis XVI, su fachada en madera estaba adornada por dos magníficas farolas y bajo ellas la terraza, con butacas de mimbre, que se mantendría abierta a lo largo de todo el año sobre la acera de la calle de Alcalá. 

En la planta baja había dos grandes salones. El principal se destinó a patisserie (pastelería) y bar americano, decorado en estilo inglés, con frisos de caoba y paredes forradas de riquísimo damasco color salmón, de las que pendían magníficos espejos; el otro salón se habilitó para restaurante y baile, con elegante decoración Luis XVI, que contrastaba sus paredes y techos pintados de blanco con el azul de las molduras, en forma de recuadro, que sobre ellos se habían instalado. Sus cuarenta mesas y doscientas sillas del gusto más refinado se iluminaban mediante plafoniéres y apliqués esparcidos por toda la sala. 

Fuente: hemerotecadigital.bne.es (1920).
Salón destinado a restaurante y baile.

Amenizados por la orquesta, Maxim’s proponía sus tés danzants y los suopers-tango, bailes por la tarde o tras la finalización de las funciones en los teatros cercanos, en los que tomar el té o cenar. 

Fuente: hemerotecadigital.bne.es (1920).
Bar americano en el segundo salón, de estilo inglés.
Una escalera, fabricada en caoba y bronce, comunicaba la planta baja del Maxim’s con los lindos saloncitos independientes situados en el entresuelo. 

Fuente: hemerotecadigital.bne.es (1917).
Anuncio de la inauguración del Maxim's.

Maxim’s encierra por la noche toda la leyenda mundana y divertida de la gente elegante de Madrid, se leía en la prensa del momento. A su entrada, un portero con librea sólo autorizaba el acceso a quienes fueran bien vestidos: pieles y joyas o pajarita y esmoquin. 

Lo que comenzaría siendo un lugar chic de ambiente aristocrático, para ir a cenar mientras se veía bailar a las parejas o se bailaba al son de la música de las orquestas más afamadas, se convirtió en el primer cabaret de Madrid. Lindas muchachas, alegres, desenvueltas y gráciles, generalmente extranjeras, asistían al Maxim’s con sus faldas cortas, posturas desenfadadas y bailes no exentos de picardía. La mujer también comenzaba a tomar posesión de las diversiones nocturnas. 

Fuente: hemerotecadigital.bne.es (1920).
Dibujo del interior del Maxim's.

La prensa más conservadora realizaba continuos ataques al Maxim’s, entre otras razones, por ser uno de los pocos sitios de Madrid con salón de juego autorizado. 

Por alguna razón, la historia del Maxim’s madrileño fue breve. Una década después de ser inaugurado, sus salones se convirtieron en el restaurante vasco Fígaro que, al año siguiente, se transformaría en el Café Colón situado junto al Café Regina, (cuya historia se puede leer pulsando sobre el nombre de estos cafés). 





Fuentes:

Hemeroteca.abc.es
Hemerotecadigital.bne.es

martes, 12 de diciembre de 2017

RECUERDOS DE LOS CAFÉS MUSICALES, UNIVERSAL Y VARELA.

La historia de Madrid también puede contarse por medio de aquellos antiguos cafés, que ya no existen. Los más importantes contaban con afamados músicos y acreditadas orquestas, que ofrecían sus conciertos diarios en varias sesiones. Tal era el caso del Café Universal, de la Puerta del Sol, y del Café Varela, de la calle de Preciados, en los que la violinista Olga Ramos actuó durante varias décadas junto a su marido, Enrique Ramírez de Gamboa.


El ambiente de esos cafés, sus tertulias, aquellos personajes famosos que por ellos pasaron, las divertidas anécdotas y sus protagonistas… 

La cupletista Olga María Ramos nos relata un mundo de recuerdos, contados con gracia y desenvoltura, sobre estos antiguos cafés musicales que también pasaron a formar parte de la crónica de Madrid.






https://www.youtube.com/watch?v=TwTNaXgS6TY
"Recuerdos de los cafés Universal y Varela"


 Podéis registraros en el canal de YouTube de los "Antiguos Cafés de Madrid" https://www.youtube.com/channel/UCCmQb2UTq-TNbf8Y8n7n6_w






miércoles, 4 de octubre de 2017

CAFÉ DE SÓLITO DE LA CALLE DEL PRÍNCIPE.

“¿Acabé de comer? A Sólito. Allí dos horas, dos cafés, y dos amigos.” Mariano José de Larra (1834).


Parece que el afamado repostero Antonio Sólito, especialista en quesitos helados y otras ambrosías, comenzó a ganar fama en el Madrid de 1816 trabajando en el café y botillería del Príncipe, situado en la calle del mismo nombre. Un año más tarde Sólito se trasladó al café del Buen Suceso, en la calle de Alcalá e inmediato a la desaparecida iglesia de la antigua Puerta del Sol. En el año 1820 inauguraría un primer local llamado café del Buen Gusto, también en la calle de Alcalá, y cuatro años más tarde (1824) instalaría otro café con ese mismo título, volviendo a la calle del Príncipe esquina con la de su travesía (absorbida ésta por la plaza de Santa Ana), frente al coliseo (hoy Teatro Español).


Fuente: Fotograría de Jean Laurent (1867-1872) mcu.es.
Fachada del Teatro Español, por entonces denominado Teatro del Príncipe. El Café de Sólito estuvo situado en el terreno correspondiente a la parte inferior de la fotografía.

El título de Café de Sólito aparece ya en el año 1828, siendo probable que fueran sus mismos parroquianos quienes renombraran al café del Buen Gusto con el apellido de su dueño y que éste decidiera, en un momento dado, cambiar de marca del establecimiento. 

Fuente: ign.es (1848). Plano de Francisco Coello y Pascual Madoz.
En el recuadro aparece la manzana de casas donde se ubicaba el Café de Sólito (señalado por la flecha), frente al teatro.

A principios de la década de los años treinta del siglo XIX, los cafés situados en los alrededores de la plaza de Santa Ana estaban de moda entre los escritores románticos, o los que pretendían llegar a serlo. Muchos de ellos frecuentaban El Parnasillo (café del Príncipe), pero al aumentar en su interior el elemento militar y político trasladaron sus tertulias a un lugar con menos alboroto. Fue así como el poeta José Zorrilla, los dramaturgos Antonio Gil Zárate y Antonio García Gutiérrez, el escritor y periodista Mariano José de Larra “Fígaro” y otros muchos comenzaron a frecuentar el Café de Sólito, omitiendo maliciosamente el esdrújulo al pronunciar el nombre del café.

Por lo regular la vida de un literato da principio en el Café de Sólito, se decía en alguna revista literaria de la época. En efecto, parece que éste era el lugar imprescindible para darse a conocer y hacerse amigo de los que llevaban el compás de la república literaria en Madrid; todo ello refrescado con licores, sorbetes, agraz frío (zumo de uva verde) y, por supuesto, de café. 

Fuente: Todocoleccion.net.(principios del siglo XX). M.R.Giménez (2017)
Ayer y hoy de la fachada del Teatro Español situado en la plaza de Santa Ana.

En otra de las tertulias instauradas en el Café de Sólito se fundó en el año 1836, a iniciativa de trece socios de tono señorial y aristocrático, lo que primero se denominaría Casino, después Casino del Príncipe y con el tiempo llegaría a ser el actual Casino de Madrid. Esta asociación, de la que en origen formaron parte militares, aristócratas y diplomáticos como Mariano Téllez de Girón, Fernando Fernández de la Peña, Carlos Latorre y diez socios más, iría incrementando su número y cambiando la ubicación de sus reuniones hasta llegar a construir su propio edificio en el año 1910, en la calle de Alcalá, número 15.

En el año 1841 la puerta del Café de Sólito fue escenario de lo que parecía un lance particular entre dos individuos, pero que dio mucho qué hablar en la prensa del momento. El día 23 de julio, a las nueve y media de la noche, el por entonces diputado y posterior Presidente del Consejo de Ministros Juan Prim Prats, descargó dos fuertes garrotazos contra el periodista e historiador Modesto Lafuente Zamalloa, que huyó despavorido mientras su bastón y su sombrero quedaron sobre el campo de batalla como trofeo del vencedor.

El altercado tuvo su origen en la publicación política y satírica “Fray Gerundio”, con la que Modesto Lafuente había comenzado su carrera literaria. En el número correspondiente al día 20 de julio de 1841, el autor hacía referencia al diputado Prim alterando su apellido: “Señor, se reconoce que el tal Prim o Pringue está a mal con todo lo que huela a sacris…” El aludido, sintiéndose insultado, remitió una carta al semanario exigiendo una rectificación. La respuesta inmediata resultó aún más sarcástica y como resultado se produjo la agresión.

Fuente: hemerotecadigital.bne.es (1841).
Portada de "Fray Gerúndio". Publicación que contiene el artículo de la polémica.

Pocos años después, sobre 1845, el Café de Sólito desapareció debido al muy reclamado ensanche de la plaza de Santa Ana. La estrecha manzana de casas (por entonces señalada con el número 215) que ocupaba el espacio entre la plaza y la calle del Príncipe, frente al teatro y donde se ubicaba el café, fue demolida. Esta pequeña parcela sirvió para agrandar y ajardinar la plaza, cuyas obras de remodelación comenzarían alrededor del año 1868. 

Fuente: oldmapsonline.org (1879). Plano de Madrid de Carlos Ibañez Ibero.
La plaza de Santa Ana aparece con el nombre de plaza del Príncipe Alfonso. Las obras de su remodelación habían tenido lugar, desapareciendo la manzana de casas en la que se ubicaba el Café de Sólito (que estuvo en el sitio que marca la flecha)

Plaza, calle y teatro cambiaron varias veces sus nombres en función de los acontecimientos políticos e históricos. De esta manera la hoy plaza de Santa Ana fue así llamada hasta 1860, año en que fue renombrada como Príncipe Alfonso. Entre los años 1868 y 1887 pasó oficialmente a llamarse de Topete, para repetir después como Príncipe Alfonso y acabar, en el año 1931, llamándose de nuevo y hasta el momento plaza de Santa Ana.

Fuente: hemerotecadigital.bne.es (1931).
Durante la II República Española, la plaza de Santa Ana recobra su nombre actual.

También la antigua calle del Príncipe cambió su nombre por el de calle de Izquierdo, tras la Revolución de 1868 que destronó a Isabel II. Diecinueve años después volvería a recuperar su antigua denominación, que aún conserva.

Fotografía: M.R.Giménez (2011).
La plaza de Santa Ana desde las puertas del Teatro Español.

El viejo coliseo, que en el siglo XVI comenzó llamándose Corral del Príncipe, pasó, tras varios incendios y numerosas reformas, a denominarse Teatro del Príncipe. Desde el año 1849 mantiene el nombre de Teatro Español.





Fuentes:

Cervantesvirtual.com
“Guía de Madrid, manual del madrileño y del forastero” Ángel Fernández de los Ríos.
Es.wikipedia.org
Hemerotecadigital.bne.es
Ing.es
“Las calles de Madrid” Pedro de Répide.
“Manual de Madrid. Descripción de la Corte y de la Villa” Ramón de Mesonero Romanos.
Mcu.es
Olmapsonline.org
Todocoleccion.net